Los esteroides, ¿cómo funcionan?

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En primer lugar, debemos dejarlo bien claro: los esteroides producidos por el cuerpo y los producidos en laboratorio son muy diferentes.

En ocasiones, el uso de esteroides por parte de los hombres es necesario… pero no siempre.

Y pueden provocar consecuencias indeseables y a veces sorprendentes…

Es importante que sepa que nuestro cuerpo produce esteroides, a menudo hormonas, que contribuyen al buen funcionamiento de nuestros órganos. Sin ellos, el crecimiento y la reproducción no estarían garantizados. También hay esteroides diseñados en laboratorio: son los corticosteroides y esteroides anabólicos.

Les corticosteroides

Los corticosteroides funcionan de manera muy similar al cortisol producido las glándulas suprarrenales del cuerpo humano, deteniendo o ralentizando el proceso inflamatorio desencadenado por nuestro sistema inmunológico.  Por lo tanto, se utilizan para tratar enfermedades como la artritis, el eccema o el asma (como, por ejemplo, los famosos inhaladores).  Son eficaces, cierto, pero sus efectos secundarios (acné, aumento de peso, náuseas, cambios de humor, etc.) desalientan a muchas personas. Es preferible utilizarlos sólo a corto plazo porque a largo plazo pueden causar osteoporosis, debilidad muscular o cataratas, así como una ralentización en el crecimiento de los niños.

Los esteroides anabolizantes

Los esteroides anabolizantes son más comúnmente usados por los hombres.  Por lo general, se prescriben en casos de deficiencia de testosterona, por ejemplo, en casos de retraso en la pubertad de los niños.  También se prescriben para prevenir la pérdida de masa muscular en personas con enfermedades como el cáncer o el SIDA.

Este tipo de esteroides también se utiliza para mejorar el rendimiento físico o para acrecentar el tamaño de los bíceps, los abdominales, los muslos y las pantorrillas. Se trata de un uso ilegal y peligroso, puesto que las dosis que se toman con este fin superan hasta  en 100 veces las recetadas en la terapias con prescripción médica. Por definición, un anabolizante  aumenta la transformación de nutrientes en tejidos vivos, tales como como los músculos. Los esteroides anabolizantes permiten:

  • Aumentar la masa y la fuerza musculares
  • Disminuir las grasas
  • Mejorar el rendimiento
  • Reducir el tiempo de recuperación

Los esteroides anabólicos están oficialmente prohibidos en las competiciones deportivas y en los deportes profesionales. Todavía oímos hablar con regularidad de atletas que han sido detenidos por la agencia antidopaje. Pero, a pesar de los riesgos que presentan para la salud, siguen siendo populares en los gimnasios y entre los entusiastas del fitness, entre otros. Lus riesgos son numerosos y para nada insignificantes:

Disminución del número de espermatozoides

Reducción del volumen testicular

Infertilidad

Aumento de las glándulas mamarias en los hombres (¡y disminución en las mujeres!)

Pueden obstaculizar el crecimiento óseo en personas jóvenes que aún no han alcanzado su estatura máxima.

Piel grasa, acné, calvicie de tipo masculino

Irritabilidad, rabia, agresividad, obsesión, delirio y adicción.

A largo plazo, podemos añadir:

Hipertensión, infarto de miocardio o derrame cerebral

Aumento del colesterol malo (LDL) y disminución del colesterol bueno (HLD)

Patologías de hígado e incluso cáncer de hígado, especialmente si se toman en forma de tabletas.

Afortunadamente para los interesados, hay formas de mejorar el rendimiento físico y estimular la masa muscular sin poner en riesgo nuestra salud.

Para empezar, adoptando una dieta apropiada.  Cuando se quiere aumentar la masa muscular y perder blandura, obviamente hay que trabajar los músculos. Los músculos consumen mucha energía en relación con la materia grasa. Por lo tanto, es necesario consumir más calorías, pero hay que elegir la fuente adecuada para promover el desarrollo muscular.

En primer lugar, las proteínas.  Para los deportes de fuerza y para aumentar la masa muscular hablamos de 1,6 a 1,8 g/kg de peso corporal. Por ejemplo, para un hombre de 84 kg (185 lb): 1,6 x 84 = 134 g de proteínas al día.  Para evitar las grasas saturadas, es mejor elegir las proteínas magras que se encuentran en el pollo, el pescado, las legumbres o el tofu, por ejemplo.  Además, es preferible distribuir dicho consumo durante el día: durante las comidas y los refrigerios.  Se recomiendo especialmente comer un bocadillo de proteínas después del ejercicio para ayudar a reconstruir los micro-desgarros causados por el deporte o el entrenamiento.

Los carbohidratos, por su parte, se utilizan para aumentar la energía y son particularmente útiles antes del entrenamiento.  Cuando hablamos de carbohidratos, no nos referimos sólo al azúcar, sino también a la fibra, como la fruta, las verduras, los cereales integrales o las legumbres.

Los productos lácteos contienen fibra y proteínas. Pero hay que elegir los que contienen menos grasa.  La leche descremada, el yogur griego y el requesón son generalmente buenas opciones.

Algunos suplementos también proporcionan nutrientes que son más difíciles de identificar en la dieta, pero que estimulan el rendimiento y el desarrollo muscular. Por ejemplo:

Las vitaminas B pueden tener un efecto positivo sobre:

La capacidad física,

El metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas del cuerpo

El crecimiento y la formación de tejidos

La L-carnitina ayuda al cuerpo a producir energía y promueve la salud cognitiva. También ayudan a mejorar el rendimiento atlético y la resistencia.

La lecitina facilita la absorción de nutrientes. Se ha demostrado que aumenta la resistencia del cuerpo al estrés y reduce el tiempo de recuperación tras el esfuerzo.

El manan favorece el nivel de energía y el rendimiento.

El beta-glucano aumenta los niveles de energía mental y física.

El glutatión es un antioxidante y también un elemento esencial para el desarrollo y la reparación de los tejidos, que los culturistas suelen cosumir para eliminar los efectos secundarios de los esteroides.

Resumiendo, hay formas de aumentar la masa y la fuerza muscular sin sufrir las consecuencias indeseables de los esteroides. El objetivo no es convertirse en un fenómeno musculado, con senos, testículos pequeños, la cara llena de granos y un estado anímico malhumarado de propina.

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